martes, 25 de noviembre de 2014

Histórica prohibición de los venenosos perdigones de plomo




Los especialistas y las organizaciones conservacionistas lo califican de "histórico", tras un largo camino de lucha contra uno de los agentes más venenosos con que contaminamos la naturaleza: el plomo de los perdigones que numerosos cazadores continúan usando en sus batidas. Cada año este material pesado que queda abandonado provoca la muerte por envenenamiento de millones de aves que lo ingieren. Una cifra que se irá reduciendo con el tiempo gracias a la prohibición aprobada por más de cien países en la cumbre de vida salvaje de la ONU.

Esta decisión, que implica la sustitución de la munición de plomo por alternativas no tóxicas en los próximos tres años, contó con el rechazo inicial de la Unión Europea durante las negociaciones de la cumbre.

La intención de prohibir esta munición venenosa también solía contar con el rechazo de los cazadores porque en algunos casos les obligaba a renovar sus armas.
Además, las aves rapaces ingieren restos de munición cuando se alimentan de presas o carroñas que han sido tiroteadas. Se han registrado muertes de aves en peligro de extinción, como los quebrantahuesos, por este motivo. 
Francisco

Mi viaje a Cuba (2ª parte)...


En la anterior entrada sobre mi viaje a Cuba, se me olvidó contaros que son las "cadecas": casas de cambio para cambiar de euros a pesos cubanos convertibles que es la moneda que utilizan los turistas.
Mi hermano cambió a pesos cubanos por tenerlos de recuerdo, aunque luego pudo utilizarlos el último día en un mercado de artesanía que visitamos. En ese mercado no había casi turistas, era un mercado de cubanos en el que se pagaba una entrada y donde escuchamos música, y compramos algunos souvenirs y cosas de comer. Mi hermano le compró un dedal a mi tía que los colecciona.
Después con unos chicos que conocimos de una Universidad nos fuimos a tomar un "negrón" y nos contaban que allí en Cuba casi no tienen acceso a Internet y se quejaban mucho de ello.


Desde la Habana fuimos a Varadero en un autocar que iba recogiendo turistas por los hoteles. Varadero es una zona de resort junto a la playa. Es una zona muy turística donde no hay tiendas y los pocos cubanos que ves eran trabajadores de los resorts o tenían algún chiringuito.



Los días allí eran días de ir a la playa, de ahí al hotel y del hotel a la playa otra vez. Ibas pasando de playa en playa que tenían reservadas los hoteles y cada uno teníamos una pulserita que indicaba que estabas alojado en un hotel en concreto en régimen de todo incluido.


Había restaurantes temáticos y fuimos a uno que hacía una especie de show cocinando delante de todo el mundo. Podías comer con palillos pero yo utilicé los cubiertos. yo allí estaba preocupado de no hacer el ridículo, me daba mucho corte porque soy muy tímido.

En otra ocasión fuimos a otro restaurante temático de buffet libre pero que no había casi nada de comida. Entonces mi hermano puso una reclamación y al día siguiente nos invitaron a una comida especial: langosta (aunque estaba preparada peor que la que comí en La Habana) y un coctail sin alcohol.

También había animadores en los hoteles pero nosotros no fuimos a ninguna actividad de las que proponían y nos íbamos a la playa, aprovechando que nos hizo muy buen tiempo. vimos un banco de peces pequeños pero me asusté porque de pronto vino un más grande.

En el autobús de vuelta íbamos parando en estaciones de servicio donde tocaban músicos cuando llegábamos los turistas.

Mi sensación del viaje es que no me enteraba de muchas cosas que he ido comprendiendo más a la vuelta.

Vicente

miércoles, 19 de noviembre de 2014

El vertido del Golfo de México contamina un área de fondo marino mayor que Luxemburgo


Una de las mayores incógnitas tras un grave vertido de petroleo es saber que pasa con el crudo en aguas profundas. Sucedió en EE.UU. tras el accidente en la plataforma petrolera "DeepWater Horizon" en el golfo de México donde se vertieron al mar cinco millones de barriles de crudo. Unos dos millones de barriles nunca salieron a la superficie y desde entonces nadie sabe muy bien dónde habían ido a parar. 

Cuatro años después del vertido, un estudio señala que los restos de crudo aún están esparcidos por una zona de 3200 kilómetros cuadrados en torno al pozo Macondo (lugar del accidente). Es un área del fondo marino mayor que Luxemburgo y donde toneladas de hepano, uno de los componentes del crudo que menos se degrada. Los nuevos datos son la antesala de una nueva incógnita. La cantidad de crudo encontrada supone solo entre el 4% y el 31% de todo el petroleo que quedó "atrapado" en el fondo marino durante los 86 días que duró el vertido.
"Lo más lógico es que el resto del petroleo esté esparcido en un área más grande o concentrada en otros puntos calientes fuera de ella", explica David Valentine, investigador de la Universidad de California en Santa Barbara y director del estudio.

Francisco Javier